El futuro del diseño UX/UI ya no se entiende únicamente a partir de las herramientas que utilizan los diseñadores, sino también de cómo están cambiando los procesos de trabajo. La inteligencia artificial permite generar interfaces, desarrollar prototipos, analizar información y automatizar tareas que antes requerían mucho trabajo manual. Pero incorporar estas tecnologías no garantiza, por sí solo, una mejor experiencia de usuario.
En Cyberclick estamos viviendo esta transformación desde dentro. La IA ya forma parte de diferentes procesos del equipo de diseño, desde la creación de páginas web y emails hasta las auditorías de accesibilidad y el análisis de recorridos de navegación. Esto nos está permitiendo replantear dónde dedicamos nuestro tiempo y cómo podemos aportar más valor a cada proyecto.
Esta evolución también está cambiando las competencias que necesita un profesional del diseño digital. Conocer las herramientas sigue siendo necesario, pero saber interpretar sus resultados, detectar problemas y tomar decisiones fundamentadas resulta cada vez más relevante.
En este artículo analizamos cómo está evolucionando el diseño UX/UI, qué aplicaciones reales tiene la inteligencia artificial y qué hemos aprendido en Cyberclick al incorporarla a nuestro trabajo diario. También veremos por qué la accesibilidad, la investigación y la validación con usuarios deben seguir formando parte de cualquier proceso de diseño.

Cómo está cambiando el futuro del diseño UX/UI
La inteligencia artificial está modificando la manera de organizar los proyectos de diseño. Actividades como preparar variaciones visuales, adaptar contenidos a diferentes formatos o generar primeras versiones de código pueden realizarse ahora con mayor agilidad.
Este cambio está relacionado con una transformación más amplia de la profesión. Como plantea Dolly Borade Solanki en su análisis sobre la evolución de las carreras UX/UI, el trabajo de los diseñadores está evolucionando a medida que las empresas incorporan nuevas tecnologías y amplían sus expectativas sobre estos perfiles.
Sin embargo, automatizar parte de la producción visual no equivale a automatizar todo el proceso de diseño.
Una herramienta puede generar diferentes propuestas para una página web, pero esas alternativas todavía deben responder a preguntas fundamentales: ¿se entiende el mensaje?, ¿la navegación es intuitiva?, ¿el usuario encuentra lo que busca?, ¿la interfaz funciona correctamente en distintos dispositivos?
Para resolverlas hacen falta conocimientos de experiencia de usuario, investigación y accesibilidad, además de una comprensión clara de los objetivos del proyecto.
Desde la perspectiva del marketing digital, esta transformación resulta especialmente interesante. El diseño de una web o de una landing page no puede separarse de su capacidad para comunicar una propuesta de valor, facilitar la navegación y ayudar al usuario a completar una acción.
Por eso, en Cyberclick entendemos la IA como una oportunidad para mejorar el proceso completo, desde la planificación inicial hasta la validación de los resultados.
Cómo utilizamos la inteligencia artificial en el equipo de diseño de Cyberclick
Una de las mejores maneras de entender el impacto de la IA en el diseño es observar cómo se utiliza en proyectos reales.
En Cyberclick hemos incorporado Claude, el asistente de inteligencia artificial de Anthropic, a diferentes procesos de nuestro equipo de diseño. Su utilidad no está limitada a generar ideas: también nos ayuda a resolver tareas técnicas, organizar información y preparar materiales que posteriormente revisamos y adaptamos.
Estos son algunos de los usos que hemos compartido en nuestro artículo sobre cómo utilizamos Claude en el equipo de diseño de Cyberclick.
Menos trabajo manual en la creación de materiales digitales
Una de las áreas donde la IA está resultando especialmente útil es la producción de materiales para campañas digitales.
Por ejemplo, en el diseño de emails HTML utilizamos Claude para generar primeras versiones de código a partir del briefing de cada cliente. Esto facilita tareas como preparar estructuras adaptables a distintos dispositivos, configurar botones o incorporar textos alternativos a las imágenes.
El equipo revisa posteriormente el diseño, comprueba su funcionamiento y valida el resultado antes de preparar la versión definitiva para el envío.
También aplicamos la IA en el desarrollo y mantenimiento de páginas web creadas con HubSpot y WordPress. Adaptar una landing existente, actualizar contenidos o revisar elementos de una página son tareas en las que estas herramientas pueden ayudarnos a reducir el trabajo repetitivo.
La principal ventaja es que podemos dedicar más atención a la calidad del contenido, la experiencia visual y la coherencia con la identidad de cada marca.
Análisis de navegación y optimización de recursos
Otro ejemplo está relacionado con la investigación previa al rediseño de una web.
Antes de proponer cambios, necesitamos comprender cómo está organizada la navegación y qué recorridos puede seguir el usuario. En Cyberclick utilizamos Claude para facilitar este análisis, documentando las pantallas y sus conexiones y generando mapas de navegación en Figma.
Esta información permite visualizar la estructura del sitio y detectar áreas que necesitan una revisión más detallada.
También utilizamos técnicas de optimización asistidas por IA para trabajar con recursos gráficos. En proyectos documentados por nuestro equipo hemos conseguido reducir aproximadamente un 70 % el peso de numerosas imágenes sin una pérdida perceptible de calidad.
Este resultado corresponde a nuestra experiencia con determinados recursos, no a una mejora garantizada para cualquier imagen o proyecto.
Todo ello demuestra que la IA puede aportar valor en tareas muy diferentes, aunque su aplicación debe responder siempre a una necesidad concreta.
Usuarios sintéticos: una nueva forma de investigar la experiencia de usuario
Una de las aplicaciones que estamos explorando en Cyberclick es el uso de usuarios sintéticos para analizar experiencias digitales.
Los usuarios sintéticos son agentes de inteligencia artificial diseñados para simular cómo determinados perfiles podrían interactuar con una página web o aplicación. A partir de objetivos, características y patrones de comportamiento, permiten explorar recorridos de navegación e identificar posibles dificultades.
En nuestro webinar «¿Tu web no convierte? Descubre cómo los usuarios sintéticos pueden ayudarte a descubrir el por qué», celebrado el 26 de marzo de 2026, explicamos cómo incorporamos esta metodología al análisis y la optimización web.

Qué podemos analizar mediante usuarios sintéticos
El objetivo de estas pruebas no es únicamente comprobar si una página funciona desde el punto de vista técnico, sino explorar cómo podría interpretarla una persona que llega con una necesidad concreta.
Entre los aspectos que analizamos destacan:
- Comprensión del mensaje: si la propuesta de valor se entiende y el contenido responde a lo que busca el usuario.
- Claridad de la navegación: si resulta evidente dónde encontrar la información y cuál es el siguiente paso.
- Fricciones en la interacción: si existen formularios complejos, instrucciones confusas o elementos que pueden dificultar completar una tarea.
- Coherencia entre contenido e intención: si la información de la página responde a las expectativas del perfil analizado.
Herramientas como Uxia permiten realizar pruebas de UX con IA, explorando diferentes perfiles y recorridos para identificar posibles problemas de usabilidad.
En Cyberclick utilizamos este tipo de análisis como una capa complementaria de validación durante distintas fases del proyecto: antes del diseño, durante la elaboración de las primeras propuestas y antes del lanzamiento.
Después de publicar una web, las hipótesis detectadas pueden contrastarse con información real sobre el comportamiento de los usuarios.
Por qué no sustituyen las pruebas con personas reales
Los usuarios sintéticos ofrecen una forma de explorar posibles problemas, pero tienen limitaciones que conviene conocer.
Sus respuestas proceden de modelos de inteligencia artificial y no de experiencias vividas por personas reales. Por tanto, no pueden reproducir completamente las emociones, motivaciones, expectativas o dificultades que aparecen al utilizar un producto digital.
Además, una simulación puede detectar una posible fricción que después no resulte significativa para los usuarios reales, o pasar por alto problemas que solo aparecen en determinados contextos.
Por eso, los usuarios sintéticos deben utilizarse para generar hipótesis y orientar la investigación, no como una prueba definitiva de que una experiencia funciona correctamente.
La combinación de simulaciones, pruebas con personas y datos de comportamiento permite obtener una visión más completa y tomar decisiones con mayor fundamento.
De la creación de interfaces a la mejora de la conversión
Uno de los ámbitos donde el diseño UX/UI y el marketing digital están más relacionados es la optimización de páginas de captación.
Imaginemos una landing page que recibe visitas procedentes de una campaña de publicidad, pero consigue pocas solicitudes de información.
El problema podría estar en el diseño del formulario, pero también en un mensaje poco claro, una propuesta de valor difícil de comprender o una falta de coherencia entre el anuncio y la página de destino.
En un proyecto de este tipo, generar una nueva versión visual de la landing no debería ser el primer paso.
Lo recomendable sería analizar la información disponible, identificar posibles puntos de fricción y formular hipótesis que puedan ponerse a prueba.
La inteligencia artificial puede ayudar a explorar propuestas, crear versiones iniciales y organizar los resultados de la investigación. Los usuarios sintéticos pueden complementar este trabajo simulando distintos recorridos de navegación.
Sin embargo, para comprobar si una modificación realmente mejora la conversión, será necesario evaluar su comportamiento con usuarios reales y, cuando corresponda, mediante experimentos con datos suficientes.
Este ejemplo ilustra una diferencia fundamental: el éxito de un proyecto de UX/UI no debería medirse únicamente por la calidad visual de sus entregables, sino también por su capacidad para mejorar la experiencia y contribuir a los objetivos definidos.
Desde Cyberclick, esta conexión entre diseño, investigación e inteligencia artificial en marketing digital nos parece especialmente relevante para desarrollar proyectos donde los equipos creativos y de marketing trabajan de forma coordinada.
Accesibilidad web: por qué la inteligencia artificial necesita supervisión experta
La accesibilidad es uno de los aspectos del diseño digital donde resulta especialmente importante mantener una revisión humana.
Una interfaz generada con IA puede parecer correcta visualmente y, sin embargo, presentar barreras para personas con diferentes capacidades o formas de interacción.
Por ejemplo, puede incluir contrastes de color insuficientes, una estructura de encabezados poco clara, controles sin etiquetas adecuadas o componentes que no funcionan correctamente mediante teclado.
Además, los modelos pueden reproducir patrones de diseño presentes en las páginas con las que han aprendido, incluidos aquellos que contienen problemas de accesibilidad.
Que una interfaz esté generada mediante inteligencia artificial no significa que sea accesible.
La propia iniciativa WAI del W3C recuerda que las herramientas automáticas permiten identificar determinados problemas, pero no pueden comprobar por sí solas todos los criterios de accesibilidad.
Cómo aplicamos la IA a las auditorías de accesibilidad
En Cyberclick también utilizamos Claude como apoyo para elaborar auditorías de accesibilidad web.
Nuestro proceso combina herramientas automáticas de análisis, revisión experta y documentación de los resultados. La IA nos ayuda a recopilar y organizar información para elaborar informes que faciliten identificar las incidencias y priorizar las mejoras.
Estos informes incluyen indicadores sobre el estado de accesibilidad, explicaciones de los problemas encontrados, su posible impacto en los usuarios y recomendaciones para abordarlos.
Sin embargo, la revisión experta sigue siendo imprescindible para interpretar los resultados, identificar falsos positivos y determinar qué problemas requieren una actuación prioritaria.
Por ejemplo, una herramienta puede detectar que una imagen tiene texto alternativo, pero eso no garantiza que la descripción resulte útil para una persona que utiliza un lector de pantalla.
También es necesario comprobar que la navegación sea comprensible, que los controles funcionen correctamente y que las interacciones puedan completarse utilizando diferentes tecnologías de apoyo.
Por tanto, la IA puede agilizar el diagnóstico y la documentación, pero no sustituye una evaluación completa de accesibilidad.
Para los equipos de diseño, esta es una oportunidad de ampliar su especialización y ofrecer experiencias digitales más inclusivas, especialmente en proyectos donde la accesibilidad debe contemplarse desde las primeras fases.
Qué habilidades necesitarán los diseñadores UX/UI en el futuro
La integración de la inteligencia artificial está ampliando las posibilidades del diseño digital, pero también exige reforzar competencias que permiten utilizarla correctamente.

Desde nuestra experiencia, las habilidades más relevantes son aquellas que ayudan a conectar las capacidades tecnológicas con las necesidades de los usuarios y los objetivos de cada proyecto:
- Investigación y análisis de usuarios: interpretar datos, comprender comportamientos y plantear pruebas que permitan detectar problemas reales. Esto incluye conocer tanto las metodologías tradicionales como las posibilidades y limitaciones de los usuarios sintéticos.
- Conocimientos de accesibilidad: comprender los principios del diseño inclusivo, identificar barreras y revisar que las soluciones funcionen para personas con distintas necesidades. Esta competencia requiere criterio y conocimientos específicos que no pueden delegarse completamente en una herramienta automática.
- Visión de negocio y producto: entender qué función cumple cada experiencia digital y cómo puede contribuir a objetivos como la captación de clientes potenciales, la conversión o la retención.
- Conocimientos tecnológicos: familiarizarse con HTML, CSS, diseño adaptable y herramientas de prototipado facilita la colaboración con los equipos de desarrollo y ayuda a evaluar la viabilidad de las propuestas.
- Uso crítico de herramientas de IA: conocer sus aplicaciones, formular instrucciones claras, proporcionar contexto y revisar los resultados antes de incorporarlos a un proyecto.
- Comunicación y colaboración: explicar las decisiones, compartir hallazgos y trabajar de manera coordinada con especialistas en marketing, tecnología y análisis de datos.
Estas habilidades no implican que todos los diseñadores deban convertirse en especialistas de múltiples disciplinas. La clave está en mantener una base sólida de diseño y adquirir los conocimientos necesarios para colaborar mejor, detectar oportunidades y tomar decisiones con mayor autonomía.
Cómo adaptar los procesos de diseño a la inteligencia artificial
La incorporación de IA funciona mejor cuando se plantea como una mejora del proceso de trabajo y no como una obligación de utilizar nuevas herramientas.
En Cyberclick hemos comprobado que proporcionar contexto, documentar correctamente los proyectos y mantener una supervisión clara facilita obtener resultados más útiles.
A partir de esta experiencia, hay algunas recomendaciones que pueden ayudar a los equipos que quieran empezar a integrar estas tecnologías:
- Identificar las tareas repetitivas: revisar qué actividades consumen más tiempo y cuáles podrían agilizarse sin comprometer la calidad. Por ejemplo, preparar primeras versiones de código, actualizar contenidos o documentar estructuras de navegación.
- Empezar por proyectos concretos: probar una herramienta en un proceso conocido permite evaluar su utilidad y detectar problemas antes de ampliar su uso a otras áreas.
- Documentar los criterios de diseño: facilitar a la IA información sobre la identidad visual, los componentes, las restricciones técnicas y los objetivos del proyecto ayuda a obtener resultados más coherentes.
- Incorporar controles de calidad: comprobar el funcionamiento, la accesibilidad y la coherencia de cada propuesta antes de aprobarla o publicarla.
- Evaluar las mejoras obtenidas: analizar si la incorporación de IA reduce el trabajo manual, facilita la colaboración o ayuda a identificar problemas que antes pasaban desapercibidos.
También es recomendable actualizar la forma de presentar los proyectos en el portfolio profesional. Además de mostrar las interfaces terminadas, conviene explicar qué necesidades se detectaron, qué herramientas se utilizaron, cómo se validaron las propuestas y qué resultados pudieron comprobarse.
De esta manera, el portfolio refleja no solo conocimientos visuales y técnicos, sino también la metodología de trabajo y la capacidad para resolver problemas.
El futuro del diseño UX/UI: experiencias digitales más útiles, accesibles y eficientes
La incorporación de inteligencia artificial está abriendo nuevas posibilidades para los equipos de diseño, pero también está poniendo de relieve la importancia de trabajar con procesos claros, criterios de calidad y una visión completa de la experiencia digital.
En Cyberclick ya estamos aplicando estas tecnologías en diferentes tareas, desde la maquetación de emails hasta las auditorías de accesibilidad y la investigación mediante usuarios sintéticos. Cada aplicación responde a una necesidad concreta y requiere distintos niveles de revisión y validación.
Nuestra experiencia también nos ha enseñado que no todas las tareas se benefician por igual de la inteligencia artificial. En algunos casos permite agilizar procesos de forma significativa; en otros, los resultados todavía no cumplen las exigencias de calidad de un proyecto profesional.
Para las empresas, el principal reto será encontrar dónde tiene sentido incorporar estas soluciones y cómo integrarlas con los conocimientos de sus equipos. Esto implica evaluar su utilidad, comprender sus limitaciones y mantener la responsabilidad sobre las decisiones y los resultados.
El futuro del diseño UX/UI estará marcado por esta capacidad de adaptación. Y, desde nuestra perspectiva, una buena incorporación de la IA será aquella que permita crear experiencias digitales más comprensibles, accesibles y alineadas con las necesidades de las personas, sin perder el rigor que requiere cada proyecto.
Integrar la inteligencia artificial aplicada a la empresa con una metodología adecuada puede ayudar a avanzar en esa dirección, siempre que la tecnología se incorpore para resolver necesidades concretas y no simplemente por seguir una tendencia.
Responsable de Diseño y de la Experiencia del Usuario (UX) en Cyberclick. Se encarga de la conceptualización creativa de campañas y diseño gráfico, así como la optimización de los materiales para diferentes entornos y dispositivos. Colabora en proyectos estratégicos aportando una visión de producto centrada en el usuario.
Design and User Experience (UX) at Cyberclick. Sol is responsible for the creative conceptualization of campaigns and graphic design, as well as the optimization of materials for different environments and devices. Sol collaborates on strategic projects providing a user-centered product vision.


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