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Eslogan: qué es, tipos y cómo crear uno paso a paso

Escrito por David Tomas | 8 de febrero de 2024 9:00:00 Z

Un eslogan es una frase corta y fácil de recordar, muy utilizada en el mundo de la publicidad, con la que la marca busca resaltar alguna de las características de su producto o servicio o bien alguno de sus valores como empresa. El objetivo de un eslogan es que el público recuerde, identifique y asocie rápidamente los productos y servicios con la marca. 

Un eslogan es, además, una forma que tienen las empresas de destacar frente a la competencia. Con un eslogan la empresa pretende ser recordada por el público de una forma sencilla y fortalecer así su imagen de marca. 

 

 

Tipos de eslogans

Existen diferentes tipos de eslogan en función del objetivo que se persiga. Podemos identificar estos seis:

  • Eslogan de diferenciación: es un eslogan que resalta el atributo diferencial de una marca frente a su competencia. Por ejemplo: “El secreto está en la masa”, de Telepizza, hace referencia al sabor único de la masa de las pizzas, conseguido a través de una receta secreta. 
  • Eslogan informativo: normalmente el nombre de la marca no explica mucho acerca de lo que ofrece la empresa, por lo que acompañarlo de un eslogan que haga esa función es ideal. Se trata, entonces, de explicar a través de una frase breve y llamativa qué hace la marca. Por ejemplo: “Pinol, Pinol, aromatiza, limpia y desinfecta”, de la marca especializada en productos de limpieza Pinol.
  • Eslogan orientado a los resultados: a través de este eslogan se intenta hacer énfasis en los buenos resultados que ofrece el producto o servicio de la marca. No se trata de explicar a través del eslogan lo que hace la empresa, sino lo que el público consigue gracias a su producto o servicio. Por ejemplo: “Tómate un respiro, tómate un KitKat”, de la popular marca KitKat, donde se alude a la importancia de tomarse un descanso a lo largo del día y cargar energías con una galleta o barquillo recubierto de chocolate.
  • Eslogan centrado en el valor: cuando a través del eslogan se intenta explicar qué hace la marca para mejorar el mundo o la vida de sus clientes. En este caso, el objetivo es despertar un sentimiento en el público para despertar el interés de este en la marca. Por ejemplo: “We help the world grow the food it needs”, de la empresa The Mosaic Company, especializada en fertilizantes.
  • Eslogan dirigido al público: en este tipo de eslogan tiene más relevancia el destinatario que la marca. En este caso se hace una referencia directa al tipo de cliente al que va dirigido el producto o servicio de la marca. Por ejemplo: “El maquillaje de los maquilladores”, de Max Factor, donde claramente se está intentando llamar la atención de un público específico o, en consecuencia, de aquellas mujeres que quieran un resultado profesional en su maquillaje diario.
  • Eslogan para el conocimiento de marca: en estos casos aparece el nombre de la marca en el mismo eslogan. Esta es una manera de reforzar el nombre de la marca. Por ejemplo: “Dunkin: el combustible de los Estados Unidos”, de la popular marca estadounidense de donuts.

Un eslogan puede cubrir diferentes objetivos, ya que, por ejemplo, “Pinol, Pinol, aromatiza, limpia y desinfecta”, además de ser un eslogan informativo, también puede servir para el conocimiento de marca. Eso sí, no por abarcar más objetivos más eficaz será un eslogan.

 

Elementos clave de un eslogan

Para que un eslogan cumpla con su objetivo debe ser fácilmente memorizable y corto, además, debe causar cierto impacto en el público y convertirse hasta en una frase adictiva o pegadiza. Si esta se convierte en una frase que pueda utilizarse en el día a día o que pueda convertirse en una especie de lema de vida, ya se puede considerar todo un éxito.

Para facilitar la memorización del eslogan deben evitarse las palabras complejas, así como las frases demasiado largas. La sencillez suele ser la clave del éxito.

Además, cuando se crea un eslogan se debe crear para que este funcione como una especie de invitación a conocer la marca y su producto y a consumirlo. Esto significa que aunque se recurra a una metáfora o a una exageración, es importante que esté directamente relacionado con los valores de la marca y con lo que ofrece.

“Red Bull te da alas”, por ejemplo, fue un eslogan muy popular que consiguió hacer crecer las ventas de la bebida energética en un 70% anual. Aunque el eslogan hacía referencia, a través de una metáfora, a los efectos estimulantes que tiene la cafeína en el cuerpo, la empresa tuvo que indemnizar a los consumidores por publicidad engañosa, ya que la bebida no daba alas. Eso sí, la marca, pese a las demandas recibidas, consiguió reconocimiento y convertirse en una referencia dentro de las bebidas energéticas.  

 

Cómo crear tu eslogan paso a paso

Ahora que ya sabes qué es un eslogan, te explicamos qué pasos debes seguir para crear uno y te compartimos un artículo con 100 eslogans creativos y míticos para desatar tu inspiración.

 

1. Conocer al público

Antes de nada es necesario conocer qué tipo de target puede estar interesado en la marca y en su producto o servicio. A diferencia de cuando se está realizando una estrategia de creación de contenido, con el eslogan hay que ser mucho más preciso y diseñar una frase capaz de llamar la atención del buyer persona. Esto significa que es importante tener la mayor cantidad de datos posible sobre ese cliente potencial real.

Un error muy común es el uso de un vocabulario incomprensible o no accesible para el tipo de cliente que quiere captarse.

 

2. Destacar sobre la competencia y ser un referente

La marca debe tener claro cuál es el atributo o características que la hacen diferente frente a la competencia y que la hacen también mejor opción para el público. Se puede crear una frase que destaque esta característica de una forma llamativa e impactante.

Donelli, por ejemplo, lanzó el eslogan “Los calcetines de más duración” para destacar la calidad de su producto frente al de los competidores y decirle al público que tendrán unos calcetines que no se romperán con facilidad.

También es importante que a través del eslogan se le transmita al consumidor qué beneficios y funcionalidades tienen los productos o servicios de la marca. 

 

3. Hacer una lista de palabras

Cuando se tiene muy claro el tipo de público al que se quiere llegar, los puntos fuertes de la marca y lo que esta puede ofrecer al cliente es momento de buscar palabras que puedan estar relacionadas con la empresa de alguna manera.

Se puede crear una lista de adjetivos que describan de alguna manera a la marca y lo que esta ofrece, una de verbos relacionados con el sector al que pertenezca el producto y otra de sustantivos que giren alrededor del producto o servicio ofrecido. No hay límite de listas ni límite de palabras en cada una de ellas.

Por ejemplo, una marca que se dedique a elaborar snacks para perros puede tener en la lista de adjetivos las palabras natural, saludable, barato, delicioso… Dentro de la lista de verbos puede incluir comer, alimentar, probar, jugar, premiar… Mientras que dentro de sustantivos puede incluir snack, chuche, golosina, mascota… 

Con las palabras de las listas se deberán hacer combinaciones hasta crear una frase que encaje con el mensaje que la marca quiera lanzar. Lo ideal sería crear varias frases, incluso combinarlas entre ellas.

 

4. Escoger el mejor eslogan

Para dar con el mejor eslogan se pueden repetir las frases seleccionadas en voz alta para comprobar la sonoridad de cada una de ellas. También se puede pedir la opinión de familiares y amigos, para ver qué frase les resulta más pegadiza, original y llamativa.

Se debe tener en cuenta que no se puede mentir al consumidor a través del eslogan, por lo que no podrá incluirse, por ejemplo, la palabra barato si después el producto es uno de los más caros del mercado. También se deberá ser directo, por lo que se debe intentar decir mucho en pocas palabras, y se puede recurrir a juegos de palabras, rimas, dobles sentidos… 

Siguiendo estos cuatro pasos se puede crear un eslogan de éxito, aunque es importante dedicarle a cada uno de ellos el tiempo que sea necesario.