Blog de marketing digital, ventas & IA | Cyberclick.es

¿Por qué cada vez más usuarios se están pasando a Claude?

Escrito por Héctor Borrás | 8 de mayo de 2026 13:00:00 Z

En los últimos meses, Claude ha pasado de ser una alternativa secundaria dentro del mundo de la IA generativa a convertirse en una de las herramientas favoritas de muchos perfiles de marketing, negocio y productividad. De hecho, según datos recientes, la plataforma está registrando máximos históricos de crecimiento y cada vez más usuarios están migrando parte de su trabajo desde herramientas como ChatGPT o Gemini.

En Cyberclick llevamos tiempo probando distintos modelos de IA en tareas relacionadas con paid media, GEO, estrategia de contenidos, automatización y análisis de datos. Y aunque cada herramienta tiene puntos fuertes distintos, Claude está destacando especialmente en workflows complejos y procesos donde el contexto y la continuidad marcan la diferencia.

La realidad es que la conversación ya no gira tanto alrededor de qué modelo es “más inteligente”. La diferencia cada vez está más en:

  • cómo se integra la IA en el trabajo diario;
  • qué nivel de contexto es capaz de mantener;
  • cuánto puede automatizar;
  • y qué experiencia ofrece cuando el trabajo se vuelve más complejo.

En este artículo veremos por qué cada vez más usuarios se están pasando a Claude, qué ventajas ofrece frente a otros LLMs y cómo puedes migrar tu contexto y proyectos sin empezar desde cero.

Por qué cada vez más usuarios están cambiando ChatGPT por Claude

Hace apenas un año, Claude era una herramienta bastante minoritaria dentro del ecosistema de IA generativa. La mayoría de usuarios seguían concentrados en ChatGPT y, en menor medida, en Gemini. Pero eso está empezando a cambiar.

En los últimos meses, Claude ha ganado muchísima popularidad entre perfiles de marketing, negocio, productividad e incluso entre usuarios que hasta ahora trabajaban exclusivamente con ChatGPT. Y no se debe solo a que “el modelo sea mejor”. La razón es bastante más interesante.

La realidad es que los grandes LLMs se han igualado mucho a nivel técnico. Hoy, ChatGPT, Gemini y Claude tienen capacidades muy similares en aspectos como razonamiento, análisis o tamaño de ventana de contexto. Por eso, la conversación ya no gira tanto alrededor de cuál es más inteligente.

Ahora la diferencia está en otra parte: cómo encaja cada IA dentro de tu forma de trabajar.

Y ahí es donde Claude está conectando muy bien con muchos usuarios.

Mientras otras herramientas están más orientadas a la generación rápida de contenido o a la integración con ecosistemas concretos, Claude ha empezado a posicionarse como una plataforma muy enfocada en productividad, continuidad y trabajo complejo.

Eso se nota especialmente cuando trabajas con:

  • proyectos largos;
  • muchos documentos;
  • procesos con varios pasos;
  • tareas que requieren mantener contexto durante días o semanas.

Una de las sensaciones que más se repite entre quienes prueban Claude es precisamente esa: parece entender mejor el hilo de trabajo y mantener más continuidad entre tareas.

Además, Anthropic está desarrollando un ecosistema bastante diferente alrededor de Claude. Herramientas como Claude Cowork, Claude Code o sus sistemas de proyectos y skills están orientadas a algo muy concreto: convertir la IA en un entorno operativo de trabajo y no solo en un chat para hacer preguntas.

Eso resulta especialmente útil para perfiles no técnicos que quieren automatizar tareas, organizar información o delegar procesos sin necesidad de programar.

Por supuesto, eso no significa que ChatGPT o Gemini hayan dejado de tener ventajas.

ChatGPT sigue siendo muy potente en creatividad, redacción, personalización de estilo e integraciones. Y Gemini tiene un punto fortísimo en la integración con Google Workspace, algo muy cómodo para equipos que ya trabajan constantemente dentro de Gmail, Docs o Drive.

Pero Claude está atacando otro espacio: el de los workflows complejos y el trabajo profundo asistido por IA. Y probablemente esa sea la razón principal por la que cada vez más usuarios están empezando a probarlo.

Qué hace diferente a Claude frente a ChatGPT y Gemini

Hace un tiempo, la conversación alrededor de la IA giraba sobre todo en torno a benchmarks y capacidad técnica. Qué modelo razonaba mejor. Cuál escribía más rápido. Qué herramienta era “más inteligente”.

Pero esa diferencia cada vez importa menos.

Hoy, ChatGPT, Gemini y Claude son modelos muy potentes y bastante equilibrados en muchos aspectos. Lo que realmente está empezando a marcar diferencias no es tanto el modelo, sino el ecosistema que cada compañía está construyendo alrededor de él y la forma en la que encaja dentro del trabajo diario.

En el caso de ChatGPT, su gran fortaleza sigue siendo la creatividad y la versatilidad. Funciona especialmente bien para generar contenido, adaptar tonos de escritura o trabajar ideas rápidamente. Además, OpenAI ha construido un ecosistema enorme de GPTs personalizados, integraciones y herramientas orientadas tanto a productividad como a programación.

Gemini, por su parte, ha apostado por una estrategia mucho más centrada en integración. Google ha ido incorporando la IA dentro de Gmail, Docs, Sheets, Drive o Meet, algo que cambia bastante la experiencia porque reduce mucha fricción. Para muchos equipos, la ventaja de Gemini no está tanto en cómo responde, sino en que la IA ya forma parte del entorno donde trabajan cada día.

Claude está siguiendo otro camino completamente distinto.

Anthropic ha orientado Claude hacia productividad, continuidad y trabajo complejo. La sensación al usarlo no es tanto la de estar hablando con un chatbot, sino la de trabajar con una herramienta capaz de acompañar procesos largos sin perder contexto.

Eso se nota especialmente cuando trabajas con:

  • Proyectos largos.
  • Mucha documentación.
  • Procesos con varios pasos.
  • Automatizaciones.
  • Workflows complejos.

Además, Claude ha desarrollado herramientas bastante diferentes a las de otros LLMs. Una de las más importantes es Claude Cowork, una funcionalidad que transforma la IA en algo mucho más cercano a un agente operativo.

Mientras Claude Chat funciona como una conversación tradicional, Cowork puede actuar directamente sobre tu ordenador. Puede organizar archivos, crear documentos, trabajar con carpetas locales o automatizar procesos completos sin necesidad de hacerlo manualmente.

A esto se suman otras funcionalidades que están impulsando mucho el crecimiento de Claude:

  • Claude Code, para crear automatizaciones y herramientas usando lenguaje natural.
  • Claude in Chrome, para convertir el navegador en un entorno de trabajo con IA.
  • Proyectos conectados, para mantener contexto entre conversaciones y archivos.
  • Skills, para reutilizar procesos, estilos y formas de trabajar de manera consistente.

Y probablemente esa sea una de las razones por las que tantos perfiles de marketing, negocio y productividad están empezando a probarlo: Claude no se está posicionando solo como un modelo de IA, sino como un entorno de trabajo pensado para ejecutar tareas reales con más continuidad y menos fricción.

Cómo migrar de ChatGPT a Claude sin perder contexto

Una de las principales dudas de quienes empiezan a probar Claude es bastante lógica: qué pasa con todo el contexto acumulado durante meses en ChatGPT.

Después de cientos de conversaciones, proyectos y prompts afinados, cambiar de herramienta puede dar bastante pereza. Sobre todo porque muchas personas sienten que ChatGPT ya “entiende” cómo trabajan, qué tono utilizan o qué tipo de respuestas esperan.

La buena noticia es que no hace falta empezar desde cero.

De hecho, Claude ya incorpora algunas funciones pensadas específicamente para facilitar la migración desde otros LLMs como ChatGPT o Gemini.

El primer paso es utilizar la herramienta de importación de memoria que incluye Claude dentro de sus capacidades. La plataforma genera automáticamente un prompt que puedes pegar en ChatGPT para obtener un resumen de lo que el modelo sabe sobre ti y sobre tu forma de trabajar.

Aun así, ese resumen suele quedarse algo corto y demasiado genérico. Por eso, lo más recomendable es combinarlo con otros pasos.

Uno de los más útiles es revisar directamente la memoria guardada dentro de ChatGPT. En la sección de personalización puedes acceder a muchos de los aprendizajes que el modelo ha ido almacenando:

  • Preferencias de formato.
  • Estilo de escritura.
  • Terminología habitual.
  • Instrucciones recurrentes.
  • Cosas que no quieres que haga.

Toda esa información puede trasladarse fácilmente a Claude para acelerar muchísimo la adaptación inicial.

El siguiente paso importante es migrar los proyectos o conversaciones que realmente utilizas en el día a día. En lugar de copiar chats completos, suele funcionar mucho mejor crear un resumen estructurado con:

  • Contexto del proyecto.
  • Decisiones tomadas hasta ahora.
  • Objetivos principales.
  • Tipo de respuestas que mejor han funcionado.

Con eso puedes crear proyectos nuevos dentro de Claude y continuar trabajando prácticamente desde el mismo punto donde lo dejaste.

Y aquí hay algo importante: ningún sistema de migración va a sustituir completamente el uso diario. Igual que ocurre con cualquier otra IA, Claude mejora mucho a medida que acumula contexto y aprende cómo trabajas.

Pero si haces bien estos pasos iniciales, la transición es muchísimo más rápida y evitas esa sensación de tener que “entrenar” otra vez a la herramienta desde cero.

¿Merece la pena cambiarse a Claude?

La respuesta corta es: depende del tipo de trabajo que hagas.

Si utilizas la IA principalmente para generar ideas rápidas, redactar contenido puntual o hacer consultas ocasionales, probablemente herramientas como ChatGPT o Gemini ya cubran perfectamente tus necesidades.

Pero cuando el trabajo empieza a implicar más contexto, más continuidad y más procesos, Claude empieza a destacar mucho más.

Eso es precisamente lo que está haciendo que cada vez más perfiles de marketing, negocio y productividad lo estén probando. No tanto porque “responda mejor”, sino porque la experiencia de trabajo se siente más estable cuando gestionas proyectos largos o tareas complejas.

Claude puede aportar especialmente valor en situaciones como:

  • Gestión de proyectos con mucha documentación.
  • Automatización de tareas repetitivas.
  • Procesos que requieren mantener contexto durante semanas.
  • Workflows colaborativos y organizativos.
  • Análisis y trabajo profundo con información extensa.

Además, herramientas como Claude Cowork, los proyectos conectados o las skills hacen que la plataforma empiece a parecerse más a un entorno operativo de trabajo que a un simple chatbot.

Eso no significa que Claude vaya a sustituir completamente a otras IAs. De hecho, lo más habitual es que durante los próximos años muchas empresas trabajen con varios modelos a la vez según el tipo de tarea.

Por ejemplo:

  • ChatGPT puede seguir siendo muy fuerte para creatividad y generación de contenido.
  • Gemini encaja muy bien en equipos que trabajan dentro de Google Workspace.
  • Claude destaca especialmente en continuidad, automatización y trabajo complejo.

Y probablemente esa sea la mejor forma de entender lo que está pasando ahora mismo en el mundo de la IA: ya no se trata solo de elegir el modelo “más inteligente”, sino la herramienta que mejor encaja con tu forma de trabajar.