Blog de marketing digital, ventas & IA | Cyberclick.es

Las 7 recomendaciones de Google para el nuevo SEO en la era de la IA

Escrito por Laia Cardona | 29 de enero de 2026 12:00:02 Z

La transformación digital avanza a un ritmo vertiginoso y el SEO no se queda atrás. Con la inteligencia artificial integrada de forma nativa en los resultados de búsqueda, Google está redefiniendo lo que significa posicionar contenido en 2026. Ya no se trata solo de palabras clave o backlinks, sino de una comprensión más profunda del valor que cada página ofrece al usuario.

Para arrojar luz sobre estos cambios, Google ha publicado nuevas recomendaciones a través de su serie de podcasts Search Off the Record, donde responsables del equipo de búsqueda explican con claridad qué factores marcarán la diferencia en esta nueva etapa. Según explican, estamos entrando en una fase en la que el SEO en la era de la IA debe enfocarse más que nunca en la experiencia del usuario, la autenticidad y la utilidad del contenido.

Este artículo recoge las 7 recomendaciones clave de Google para adaptarse con éxito a esta evolución del SEO, acompañadas de explicaciones prácticas y citas directas de sus portavoces, como John Mueller (Senior Search Analyst), Lizzi Sassman (Content Quality Lead) y Gary Illyes (Analyst, Google Search). Con estas pautas, podrás alinear tu estrategia de contenidos con las expectativas reales del buscador más usado del mundo.

Cómo está cambiando el SEO en la era de la IA, según Google

La llegada de la inteligencia artificial a los motores de búsqueda está marcando un punto de inflexión en la forma en que los contenidos se crean, se estructuran y se posicionan. Google ya no es solo un motor que indexa páginas web; ahora también actúa como un sistema capaz de generar respuestas completas, sintetizadas a partir de múltiples fuentes. Entre los conceptos clave que surgen en este nuevo escenario destacan AEO (Answer Engine Optimization) y GEO (Generative Engine Optimization).

El AEO busca optimizar los contenidos para que respondan con precisión a preguntas concretas, aumentando las probabilidades de aparecer en fragmentos destacados o respuestas directas. El GEO, por su parte, se centra en cómo los motores generativos seleccionan y reformulan la información cuando construyen respuestas impulsadas por IA.

Según Lizzi Sassman, Content Quality Lead en Google, “el foco está ahora en identificar contenidos que puedan aportar respuestas claras, útiles y con una perspectiva auténtica. No se trata de repetir lo que ya existe, sino de contribuir con algo real”. Esto implica que el SEO debe centrarse más que nunca en la utilidad, la claridad y la aportación única del contenido.

En este nuevo contexto, la experiencia del usuario y la calidad editorial se convierten en los factores más determinantes para destacar en las nuevas interfaces de búsqueda. No basta con estar optimizado técnicamente: lo que cuenta es ser verdaderamente útil.

1. Crea contenido con una voz auténtica y una perspectiva real

Uno de los mensajes más insistentes por parte del equipo de búsqueda de Google en 2026 es que el contenido debe transmitir una perspectiva auténtica y diferenciada, especialmente ahora que la inteligencia artificial puede generar textos genéricos en segundos.

Gary Illyes, Analista en Google Search, lo resume así: “El contenido útil suele tener un autor con experiencia directa o una opinión basada en datos reales. Si todo suena como un resumen automatizado, probablemente no sea lo que queremos mostrar”. Esta declaración deja claro que Google valora el contenido que ofrece valor añadido, ya sea mediante la experiencia de primera mano, el análisis profundo o una voz editorial reconocible.

Esto se traduce en una preferencia por páginas que:

  • Reflejan la experiencia directa del autor o del negocio.
  • Incluyen datos originales, anécdotas o ejemplos concretos.
  • Adoptan un tono claro, honesto y alineado con la marca.

No se trata de “escribir bonito”, sino de ofrecer una visión auténtica que no pueda ser replicada fácilmente por modelos automatizados. Google busca señales que demuestren que hay una persona real detrás del contenido, con criterio, conocimiento y propósito editorial.

En un entorno donde los motores generativos resumen y reformulan información, la originalidad se convierte en el factor decisivo para destacar. Cuanto más genuina y específica sea tu aportación, mayor será tu visibilidad en los resultados impulsados por IA.

2. Prioriza la intención de búsqueda del usuario por encima de todo

En la era de la IA, entender la intención detrás de cada consulta no es solo importante, es imprescindible. Google ha reiterado que su algoritmo está cada vez más orientado a interpretar qué quiere lograr realmente el usuario con su búsqueda, y no tanto a recompensar el contenido que repite una keyword una y otra vez.

Esto obliga a los equipos de contenido y SEO a preguntarse constantemente:
¿Estoy resolviendo lo que el usuario necesita saber, hacer o decidir?

Tal como explicó John Mueller, Senior Search Analyst en Google: “Cuando evaluamos la utilidad de una página, no estamos mirando solo palabras clave. Estamos valorando si satisface una necesidad concreta, si ayuda al usuario a dar el siguiente paso con confianza”.

Este enfoque exige:

  • Anticipar las preguntas reales que tiene el usuario en cada etapa del proceso.
  • Ajustar el tipo de contenido al momento del viaje del cliente: no es lo mismo informar que convencer o cerrar una venta.
  • Evitar rellenos innecesarios o textos que giran en círculos. Lo relevante debe ir al grano.

Este alineamiento entre intención y contenido es clave para destacar tanto en las búsquedas tradicionales como en las nuevas interfaces generativas. Si el contenido está bien orientado, la IA lo podrá interpretar mejor, extraerlo con precisión y utilizarlo como parte de sus respuestas enriquecidas.

3. Cuida la estructura del contenido para facilitar su procesamiento

Con la incorporación de sistemas generativos, Google no solo analiza lo que dices, sino cómo lo estructuras. Una jerarquía clara de encabezados, párrafos bien definidos y listas organizadas ayudan tanto al usuario como a los algoritmos a comprender y a reutilizar mejor el contenido.

La estructura no es un elemento superficial: es una señal de calidad y claridad. Un contenido mal organizado puede ser ignorado por los motores generativos, aunque tenga buena información. En cambio, uno bien segmentado tiene más probabilidades de ser citado, resumido o presentado como fuente principal.

Recomendaciones clave en este sentido:

  • Utiliza H2 y H3 coherentes, que anticipen el contenido del bloque.
  • Introduce listas con bullets o numeraciones para facilitar la lectura rápida.
  • Usa párrafos cortos (4-5 líneas máximo) para mantener la atención.
  • Añade tablas, gráficos o datos estructurados si aplica, para mejorar la comprensión.

En un escenario dominado por IA, donde los motores seleccionan fragmentos precisos, tener una estructura clara puede marcar la diferencia entre aparecer en una respuesta destacada o quedar fuera del radar.

4. Aplica EEAT de forma real, no como una fórmula

El principio de EEAT (Experiencia, Expertise, Autoridad y Confianza) sigue siendo uno de los pilares de evaluación de calidad para Google, pero en 2026 su aplicación ha evolucionado. Ya no basta con mencionar credenciales o repetir que tienes autoridad: se trata de demostrarlo con hechos, contenido y contexto real.

Google evalúa EEAT de forma contextual. No exige el mismo nivel de autoridad para una receta casera que para un artículo médico. Sin embargo, en todos los casos busca señales que validen que el contenido proviene de alguien que sabe de lo que habla, ya sea por experiencia directa o formación profesional.

Para aplicarlo correctamente:

  • Muestra experiencia práctica en los contenidos (casos reales, resultados, uso directo).
  • Añade autores identificables, con enlaces a perfiles profesionales o bio.
  • Enlaza fuentes confiables que respalden datos o afirmaciones clave.
    Usa lenguaje claro, preciso y profesional, sin caer en tecnicismos vacíos.

Además, si gestionas una marca o sitio web, es importante reforzar la confiabilidad general del dominio: buena reputación online, políticas visibles (sobre nosotros, contacto, condiciones), y evitar prácticas como clickbait o exceso de publicidad invasiva.

Cuando el equipo de Google revisa manualmente sitios para entrenar sistemas o validar señales, estos elementos cuentan más que cualquier truco SEO. EEAT ya no es un extra: es parte central del algoritmo y de la lógica de selección de contenido útil.

5. Apuesta por la profundidad frente a la cantidad

Una de las grandes tendencias que Google está impulsando es la preferencia por contenidos profundos, bien desarrollados y con intención clara, frente a publicaciones breves o poco trabajadas. En un escenario donde abundan los textos generados por IA, lo que diferencia a un buen contenido es la capacidad de explorar un tema con rigor, contexto y aportación original.

No se trata necesariamente de escribir textos muy largos, sino de construir piezas que respondan a una necesidad concreta desde distintos ángulos. Un solo artículo que aborde en profundidad una temática puede posicionarse mejor que varios superficiales que apenas rozan el tema.

En este sentido, Google está premiando contenidos que:

  • Aportan información detallada y práctica, más allá de definiciones básicas.
  • Muestran conocimiento contextual, conectando conceptos y anticipando preguntas del usuario.
  • Presentan un enfoque estructurado y bien argumentado, evitando repeticiones o rellenos innecesarios.

La IA puede generar volumen, pero la profundidad sigue siendo un atributo humano. Los contenidos con análisis, reflexión y criterio siguen teniendo un valor diferencial que los algoritmos de Google saben reconocer.

6. Elimina el contenido redundante o de baja calidad

Google ha dejado claro que el exceso de contenido repetido o poco útil no solo no aporta valor, sino que puede perjudicar activamente la visibilidad de un sitio web. En un contexto donde la inteligencia artificial puede detectar patrones, comparar versiones y priorizar la mejor fuente, publicar más no siempre equivale a posicionar mejor.

Gary Illyes, del equipo de búsqueda de Google, lo expresa con claridad: “En lugar de tener cinco artículos sobre lo mismo, es mejor tener uno realmente bueno. No necesitas decir lo mismo de cinco formas diferentes”. Esta afirmación refleja una tendencia que ya se está consolidando: los algoritmos prefieren la consolidación de información frente a la dispersión innecesaria.

Esto tiene implicaciones claras para las estrategias de contenido:

  • Es preferible fusionar y actualizar contenidos antiguos en lugar de generar nuevos sobre el mismo tema sin aportar nada distinto.
  • Hay que evitar el “canibalismo de keywords”, donde varias páginas compiten entre sí dentro del mismo dominio.
  • Y es fundamental revisar el histórico de contenido para identificar aquello que ya no cumple con los estándares actuales de calidad.

Una estrategia editorial eficaz en 2026 no se basa en cantidad, sino en claridad, valor y enfoque. Eliminar o redirigir contenidos redundantes también es una forma activa de mejorar el SEO.

7. Optimiza para la experiencia del usuario, no solo para los robots

Si algo ha dejado claro Google en su comunicación más reciente es que la experiencia del usuario (UX) y el SEO ya no pueden tratarse como disciplinas separadas. En la práctica, todo lo que facilita la comprensión, navegación y utilidad del contenido también favorece su posicionamiento.

Esto abarca desde aspectos técnicos como la velocidad de carga o la adaptabilidad móvil, hasta factores editoriales como la claridad del lenguaje, la coherencia visual o la interacción con el contenido. Incluso detalles como el tiempo de permanencia, los clics en enlaces internos o la interacción con elementos multimedia se convierten en señales que los algoritmos pueden interpretar como indicadores de valor.

Según Lizzi Sassman, “una buena experiencia de usuario es también una buena señal de calidad para nosotros. Si el contenido está bien organizado, se carga rápido y ayuda al usuario, eso es lo que queremos mostrar”. En otras palabras, Google cada vez se parece más al propio usuario: quiere páginas que funcionen bien, se entiendan a la primera y realmente sean útiles.

Esto refuerza la idea de que el SEO efectivo en 2026 ya no se mide solo por rankings, sino por la capacidad de una web para cumplir su propósito de forma efectiva y satisfactoria para quien la visita.

Conclusión

El SEO en la era de la IA no es un simple ajuste técnico, sino un cambio profundo en la forma de entender la búsqueda, el contenido y la experiencia digital. Google ha trazado una hoja de ruta clara: aportar valor real, entender la intención de búsqueda, cuidar la estructura, eliminar el ruido y pensar siempre en el usuario como prioridad.

Lejos de complicar las cosas, estas recomendaciones invitan a volver a lo esencial: crear contenidos útiles, claros y honestos, escritos por personas reales con conocimiento y propósito. Si logramos alinear nuestras estrategias de contenidos con esta visión, estaremos no solo optimizando para los algoritmos, sino construyendo una presencia digital más sólida, confiable y sostenible a largo plazo.

Como ha quedado patente en las palabras de Lizzi Sassman y Gary Illyes, Google busca webs que generen confianza, ayuden al usuario a avanzar y representen una voz auténtica. Todo lo demás, lo puede hacer una IA. Pero lo verdaderamente valioso, lo humano, sigue siendo irremplazable.