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Cómo definir los objetivos de un negocio paso a paso

Escrito por Estela Viñarás | 10 de mayo de 2022 13:00:00 Z

Definir los objetivos de un negocio es un paso clave para su éxito futuro. Saber a dónde queremos llegar nos permite marcar el rumbo y establecer una guía de acciones paso a paso.

Pero para que puedan cumplir correctamente con su función, los objetivos de negocio tienen que estar bien definidos. Si son imprecisos o poco realistas, solo nos servirán para generar confusión y frustración. Por eso, te contamos todo lo que necesitas para definir tus objetivos de negocio.

 

¿Para qué sirven los objetivos de negocio?

Los objetivos de negocio cumplen múltiples funciones dentro de una empresa, como:

  • Informan la toma de decisiones. Los objetivos de negocio sirven para definir toda la estrategia de marketing de la empresa. Si definimos objetivos a corto y largo plazo de manera periódica y hacemos un seguimiento de los resultados, dispondremos de una gran cantidad de información de calidad sobre la que basar las decisiones.
  • Concentran el esfuerzo del equipo en una serie de logros concretos, asegurándose de que todo el mundo está remando en la misma dirección. De esta manera, mantienen a los equipos alineados entre sí.
  • Conectan la misión y visión de la empresa con el trabajo diario del equipo. Al definir objetivos a corto y largo plazo, podemos concretarlo en una lista de tareas, de manera que todos los miembros del equipo sepan qué tienen qué hacer y cuándo deberían terminarlo. Esto hace que los trabajadores tengan menos incertidumbre sobre su trabajo y se sientan parte del éxito de la empresa.
  • Ayudan a definir una “cadena de responsabilidad”, desde los directivos hasta los trabajadores individuales. Cada persona tiene asignadas una serie de tareas y objetivos individuales, de manera que los gerentes pueden medir el desempeño de manera más sencilla y detectar posibles áreas de mejora rápidamente.
  • Permiten poder medir el rendimiento en diferentes áreas y, en caso de que este no sea suficiente, poder tomar medidas correctoras o redefinir las estrategias.

 

Tipos de objetivos de negocio

Para empezar a aclarar conceptos, vamos a ver dos clasificaciones posibles de los objetivos de negocio: según el plazo de consecución y según su jerarquía.

 

Objetivos de negocio según plazo

Los objetivos a corto plazo se refieren a un periodo concreto, que puede ir desde unos días o incluso menos hasta un año completo. Normalmente, estos objetivos están relacionados con los objetivos a largo plazo o generales, y sirven como pasos previos que multiplican las posibilidades de conseguir los objetivos a largo plazo.

Algunos ejemplos de objetivos de este tipo serían “contratar a un analista de datos para el departamento de marketing durante este semestre”, “aumentar en un 10% las ventas de esta gama de productos en la Península Ibérica durante este año” o “realizar 100 encuestas de satisfacción a empleados durante esta semana”.

Por otro lado, los objetivos a largo plazo hacen referencia a la misión y visión global de la empresa. Los periodos de tiempo a los que se refieren son menos concretos y más largos, por ejemplo, “dentro de 10 años”.

Los objetivos a largo plazo sirven de mapa para orientar al negocio en la dirección correcta, más que como guía para realizar acciones concretas e inmediatas. Aún así, es importante que estén bien definidos y que nos aseguremos de que los objetivos a corto plazo están alineados con esta visión más global.

Algunos ejemplos de objetivos a largo plazo podrían ser “ser una empresa innovadora en tecnologías de manufacturación”, “ofrecer soluciones de transporte sostenibles a los habitantes de grandes ciudades” o “convertirnos en un referente en deporte femenino”.

 

Objetivos de negocio según jerarquía

  • Objetivos estratégicos o generales: se corresponden con los objetivos a largo plazo, ya que generalmente tienen un marco temporal de 5 a 10 años, están alineados con la misión y la visión del negocio y marcan el rumbo general. Hay que evitar marcarse demasiados objetivos estratégicos a la vez, ya que pueden arrastrar al equipo en direcciones contradictorias.
  • Objetivos tácticos: tienen un marco temporal a medio plazo, generalmente entre 2 y 5 años, y se asignan a los diferentes departamentos de la empresa. Su función es apoyar a los objetivos estratégicos.
  • Objetivos operativos: por último, estos son los objetivos más concretos y más vinculados a tareas específicas. Tienen un marco temporal de un año o menos y responsables muy definidos, a veces incluso un solo trabajador.

 

Cómo definir correctamente los objetivos de negocio de una empresa

 

El modelo SMART+

El modelo SMART es una referencia clásica para definir los objetivos de negocio empresariales. Según él, los objetivos deben responder a estas características para ser útiles:

  • Specific (específico). El objetivo debe responder siempre a la pregunta “¿Qué queremos conseguir?”. De esta forma, podremos concretar al máximo el objetivo, que siempre tendrá que estar relacionado con el tipo de negocio.
  • Measurable (medible). Los objetivos tienen que poder traducirse a una serie de métricas objetivas y cuantificables, de manera que podamos hacer un seguimiento de los resultados para establecer si lo estamos consiguiendo.
  • Achievable (alcanzable). Marcar objetivos poco realistas es un error, ya que solo consiguen generar frustración. Los objetivos tienen que responder a la situación del mercado y los recursos disponibles para ser realizables. De hecho, es preferible marcar varios objetivos pequeños o hitos en el camino para mantener motivado al equipo.
  • Relevant (relevante). El objetivo tiene que estar relacionado con la misión, la visión y las metas globales de la empresa, y ser importante tanto para la marca como para los clientes.
  • Timely (temporal). Los objetivos deben ir acompañados de un plazo de tiempo determinado, ya que solo así podremos medir correctamente los resultados. Además, contar con una fecha límite ayuda a centrar las acciones que se lleven a cabo durante ese periodo de tiempo.

Además de estas características, hay otras dos que deben tenerse en cuenta para fijar los mejores objetivos de negocio posibles:

  • Sin renunciar a ser alcanzables, los objetivos deberían ser ambiciosos. Para cumplir con su función de inspirar al equipo, los objetivos deberían suponer un reto que implique cierto esfuerzo y espíritu de superación. Se trata de llegar más lejos, pero sin dejar de ser conscientes de desde dónde partimos.
  • Y por último, los objetivos deberían ser compartidos por todo el equipo. Tenemos que hacer un esfuerzo por comunicar claramente los objetivos a todos los trabajadores y hacer que se impliquen. Para ello, hay que ser capaces de “aterrizar” los objetivos generales en misiones específicas para cada departamento y cada persona.

 

¿Qué elementos hay que definir dentro de un objetivo de negocio?

Al definir los diferentes objetivos de negocio, debemos incluir siempre los siguientes elementos:

  • La fecha de puesta en marcha y la fecha límite de consecución (como comentábamos dentro del modelo SMART).
  • Los recursos necesarios para conseguir el objetivo, tanto en forma de personal como de equipos materiales, herramientas de software, etc.
  • El presupuesto asignado al objetivo, teniendo en cuenta los recursos necesarios y los posibles imprevistos que puedan surgir.
  • Las acciones o tareas a realizar para conseguir el objetivo y las personas responsables de las mismas.
  • Una planificación temporal más detallada, por ejemplo, si el objetivo es cerrar X ventas antes de terminar el trimestre, podemos marcar un objetivo semanal en función de los periodos de mayor y menor actividad.
  • Las herramientas que vamos a utilizar para medir la consecución del objetivo y la frecuencia con la que se harán informes o reuniones de seguimiento.

 

30 ejemplos de objetivos de un negocio

Para terminar, vamos a ver algunos ejemplos de posibles objetivos de negocio. Esta es solo una descripción general: como hemos explicado antes, para convertirlos en objetivos realmente útiles habría que ampliarlos y definirlos en función de las necesidades y la situación particulares de cada empresa.

  1. Diversificar las fuentes de ingresos.

  2. Incrementar las ventas.

  3. Optimizar el embudo de conversión.

  4. Implementar un CRM y formar al equipo para utilizarlo.

  5. Lanzar una nueva gama de productos.

  6. Optimizar el diseño de la página web para fomentar las conversiones.

  7. Incrementar la visibilidad de la marca en canales online.

  8. Empezar a trabajar con un mercado nuevo.

  9. Definir los canales de comunicación interna.

  10. Aumentar el tráfico a la página web.

  11. Mejorar la experiencia de usuario en el ecommerce.

  12. Fomentar las compras repetidas y recomendaciones con un programa de fidelización.

  13. Mejorar la satisfacción laboral y la felicidad del equipo.

  14. Incrementar el valor medio de tiempo de vida de los clientes.

  15. Mejorar el posicionamiento SEO del sitio web de la empresa.

  16. Contratar a X personas nuevas al año.

  17. Mejorar la resolución de problemas en el primer contacto con atención al cliente.

  18. Crear landing pages y lead magnets para optimizar la captación de leads.

  19. Diseñar una experiencia de usuario omnicanal.

  20. Posicionarse como una empresa atractiva para trabajar y captar a nuevos talentos.

  21. Crear y validar un algoritmo de lead scoring.

  22. Implementar la transformación digital del modelo de negocio.

  23. Implantar el teletrabajo.

  24. Crear eventos de team building trimestrales.

  25. Generar más leads cualificados para marketing.

  26. Diseñar una estrategia de marketing automation para email.

  27. Lanzar una nueva identidad corporativa.

  28. Formar a los empleados en tecnologías online.

  29. Crear un calendario de marketing de contenidos.

  30.  Conseguir más recomendaciones y testimonios de clientes.