Diccionario de Marketing Digital

¿Qué es el CPM (coste por mil)?

Escrito por Nerea Boada | 25 de noviembre de 2019 7:00:00 Z

Para llevar a cabo con éxito una estrategia de publicidad online, es fundamental entender cuáles son los modelos de pago disponibles para nuestros anuncios y cuál nos interesa más en función de los objetivos y características de nuestra campaña. En este artículo vamos a ver uno de los modelos más tradicionales: el coste por 1000 impresiones o CPM.

 

¿Qué es el CPM?

El CPM o coste por mil es un modelo de pago de publicidad online (generalmente de display) en el cual el anunciante paga por cada 1000 veces que se muestre su anuncio, independientemente de si los usuarios han hecho clic sobre él o no.

Para calcular cuánto nos cuesta una impresión con este modelo, tenemos que dividir el CPM entre 1000. Por ejemplo, un CPM de 15 euros significa que pagaremos 15 euros cada vez que nuestro anuncio se muestre 1000 veces y que cada impresión nos costará 0,015 euros.

El modelo de coste por mil es muy adecuado para las campañas que busquen tener presencia en internet y generar notoriedad, pero que no busquen una respuesta inmediata de incremento de tráfico, de base de datos o de ventas. Los anuncios que busquen algún tipo de acción por parte del usuario responden mejor a otros modelos de pago alternativos de publicidad digital, como:

  • CPC o coste por clic: el anunciante paga cada vez que un usuario hace clic sobre su anuncio.
  • CPL o coste por lead: el anunciante paga cada vez que consigue un usuario nuevo en su base de datos.
  • CPA o coste por adquisición: el anunciante paga por cada conversión conseguida.

 

Pros y contras del coste por mil

Los diferentes modelos de pago en marketing online no son mejores ni peores, sino que cada uno de ellos se adecua a unas circunstancias diferentes. Para valorar si el CPM es adecuado para ti o no, te presentamos sus pros y sus contras.

Pros:

  • Es un modelo que puede salir muy rentable, ya que el coste por impresión suele ser bastante reducido.
  • Es muy adecuado si lo que buscamos es "inundar la web" con nuestra marca y hacer que el target nos recuerde. Ideal para marcas recién lanzadas o para productos nuevos.

Contras:

  • Es muy difícil de vincular con el ROI, ya que no estamos llamando al usuario a realizar ninguna acción que podamos medir. Si lo que buscamos es aumentar las conversiones, es mejor optar por otros modelos más efectivos en este sentido.
  • Es complicado medir su impacto real, ya que el hecho de que un anuncio se muestre en una página (impresión) no quiere decir que el usuario realmente repare en él.
  • Se basa en un modelo de publicidad más invasivo, en el que nos dirigimos al usuario con un mensaje que no ha pedido y tratamos de captar su atención.

 

Buenas prácticas para rentabilizar el CPM

Si finalmente decides usar el coste por mil como modelo de pago para tu marketing online, conseguirás mejores resultados adoptando un enfoque proactivo. Aquí tienes algunas recomendaciones para aprovechar al máximo tu presupuesto:

  • Escoge bien el objetivo de tu campaña. Como hemos visto, el CPM es más apropiado para generar notoriedad y conocimiento de marca, así que está indicado durante las primeras etapas del embudo de conversión.
  • Averigua por qué estás pagando. En muchas ocasiones, para que una impresión se contabilice, solo debe mostrarse un cierto porcentaje de la superficie del banner durante unos pocos segundos. Y esto no suele ser suficiente para que el usuario reciba el mensaje. Así que antes de lanzar una campaña de coste por mil, asegúrate de que tienes claro cómo se van a definir las impresiones.
  • Estudia bien las ubicaciones. Tienes que entender en qué tipo de sitios va a mostrarse tu anuncio y saber si puedes controlarlos, por ejemplo, centrándote solo en los sitios web de una categoría concreta, dirigiéndote a una lista de usuarios de remarketing o eliminando los sitios web que no te interesen.
  • Diseña una creatividad impactante. El CPM solo tiene sentido si consigues crear un anuncio que los usuarios recuerden. Solo tienes una oportunidad de llamar su atención, así que es el momento de desplegar toda tu creatividad para sorprenderle.
  • Huye de los formatos invasivos. La publicidad de display es una de las que más rechazo puede generar en el usuario, lo que explica el auge de los bloqueadores de publicidad. Para evitarlo, no caigas en la tentación de usar formatos que obstruyan la navegación y céntrate en ofrecer la mejor experiencia de usuario posible con una publicidad digital de calidad.