Diccionario de Marketing Digital

Growth hacking: qué es y ventajas

Escrito por Héctor Borrás | 14 de enero de 2020 16:38:53 Z

En el mundo del marketing online actual, o estas a la última o no eres nadie. Por eso, ha llegado la hora de hablar de uno de los conceptos más actuales de nuestro sector: el growth hacking.

El growth hacking va más allá de los límites del marketing tradicional, dándole la vuelta a las estrategias para conseguir un crecimiento de usuarios exponencial. Vamos a ver cuáles son los secretos de esta nueva disciplina y qué ventajas ofrece para tu negocio.

 

Para empezar: ¿qué es el growth hacking?

Podemos definir el growth hacking como un conjunto de técnicas y herramientas que buscan generar un crecimiento rápido de usuarios, ingresos o impactos para una empresa, todo ello con el mínimo gasto y esfuerzo posibles.

Este concepto ha tomado fuerza en los últimos años con la explosión de las startups. Normalmente, estas empresas no cuentan con grandes recursos financieros en sus inicios, por lo que no tienen un presupuesto para hacer marketing online convencional. A su vez, para ellas es fundamental crecer rápido y así atraer el interés de los inversores potenciales. Por eso, sus responsables han tenido que buscarse las mañas para incrementar el número de usuarios con pocos recursos.

Lo que hace tan especial al growth hacking es su capacidad para darle la vuelta a las ideas sobre cómo promocionar una marca. Por ejemplo, podemos encontrar antecedentes remotos allá por los años 50, cuando McDonals decidió colocar una franquicia junto a cada salida de las autopistas interestatales estadounidenses, previendo que en las próximas décadas iban a tener una gran circulación de vehículos.

En definitiva, los growth hackers aportan una nueva manera de ver el mercado, basada en usar el ingenio para crecer con pocos recursos. Eso sí, no todo vale, y son muchos los que han visto pegas éticas en algunas estrategias de growth hacking. Después de todo, 100 usuarios nuevos de calidad pueden aportar muchos más beneficios a largo plazo que 1000 usuarios poco convencidos a los que se ha hecho spam.

El growth hacking tampoco es una solución mágica, y por sí solo no puede salvar una mala idea de negocio o una empresa mal gestionada. De hecho, para que esta disciplina dé los mejores resultados, debe formar parte de un proceso en 5 fases:

  1. Buscar el encaje entre el producto y el mercado. Un paso previo fundamental para que cualquier estrategia de promoción funcione es que lo que ofrezcas encaje con lo que el usuario necesita.  Así que antes de invertir en crecimiento, invierte en el producto.
  2. Encontrar la relación entre funcionalidad y marketing. De esta manera, el propio uso del producto se integra con la estrategia de promoción.
  3. Escalar y viralizar. Hay que buscar la "excusa" para que el producto circule de boca a oreja. Algunos ejemplos famosos son la integración de Spotify con Facebook o la oferta de Dropbox de conseguir espacio gratis a cambio de traer a amigos.
  4. Fidelizar y mejorar la oferta. Una vez que hemos conseguido hacernos con una primera oleada de usuarios, es necesario detenerse para pensar en estrategias que les fidelicen a largo plazo y mejorar el atractivo del producto.
  5. Volver a empezar. Al igual que un buen marketer, un buen growth hacker nunca se da por satisfecho. Hay que cuestionárselo todo, analizar los resultados, preguntar a los usuarios existentes y en general, ponerse las pilas para que la competencia no nos pille.

Ventajas del growth hacking para tu empresa

  • Es una estrategia totalmente adaptada al mundo de las startups, por lo que resulta inicial para negocios nuevos o para aquellos que busquen dar un salto rápido en número de usuarios.
  • Te ayuda a pensar en nuevas ideas para tu promoción. En el mundo del marketing podemos caer a veces en la rutina de "sota, caballo y rey" y repetir una y otra vez estrategias similares. En cambio, el growth hacking se basa precisamente en buscar la vuelta y el elemento sorpresa.
  • Ofrece la posibilidad de crecer a bajo coste. En el mundo del growth hacking, menos es más. Si estás acostumbrado a invertir grandes cantidades de presupuesto en marketing, te sorprenderá lo que se puede conseguir con muy poco, sobre todo si consigues arrancar un "efecto bola de nieve" que haga que cada vez más usuarios usen el producto y hablen de él.

 

Perfil profesional: a la búsqueda del growth hacker perfecto

¿Ya te has convencido de que necesitas poner a un growth hacker en tu vida (o al menos en tu empresa)? A veces encontrarás al experto en growth hacking perfecto dentro de tu empresa y otras tendrás que buscarlo fuera, pero estate siempre atento a estas características:

  • Polifacético. Ojo: un growth hacker no es necesariamente un experto en marketing, ni tampoco un programador. En realidad, da un poco igual de qué sector venga, lo importante es que sea de esas personas que saben un poco de todo y que son capaces de conectar ideas muy diferentes.
  • Creativo. Quizás sea esta la característica más esencial de un buen experto en growth hacking: la capacidad para encontrar ese "elemento sorpresa" que haga que una idea explote. La innovación es el sentido de ser de esta disciplina: para conseguir resultados espectaculares, hay que atreverse a hacer las cosas de manera diferente.
  • Analítico. Lo cortés no quita lo valiente, y es que por creativo que sea, el growth hacker también tiene que saber entender qué estrategias funcionan y cuáles no. Por eso, debe saber analizar los resultados de su actividad, sacar conclusiones y modificar el rumbo cuando sea preciso.
  • Ágil. En el mundo de las startup, no hay mejor momento que el presente. El panorama puede cambiar en un momento, y es necesario saber tomar decisiones rápidas y hacer todas las pruebas que haga falta.
  • Curioso. Un growth hacker es capaz de beber de todas las fuentes, interesarse por lo que rodea y combinar todo lo que aprender para crear ideas tan únicas como efectivas. No es una tarea fácil, pero las recompensas merecen la pena.